Cada vez más personas sienten algo curioso: están cansadas todo el tiempo, incluso después de dormir. No es solo falta de sueño. Es algo más profundo. Vivimos en un estado de estimulación constante: notificaciones, trabajo, pantallas, preocupaciones, ruido mental… y el sistema nervioso no está preparado para funcionar a ese ritmo de forma permanente. Los especialistas empiezan a hablar de un fenómeno cada vez más común: la mente acelerada.