En los últimos años, el interés por el NADH, la función mitocondrial y los ingredientes relacionados con el rendimiento cognitivo ha crecido tanto en el ámbito científico como en el de la nutrición. Y no es casualidad: comprender cómo las células producen y utilizan energía es una de las vías para profundizar en los procesos que sostienen el funcionamiento normal del organismo.